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Susana Dominguez Santos

UN MUNDO DE HADAS COLABORADORAS

UN MUNDO DE HADAS COLABORADORAS

Querido Mario,

 

Hoy de nuevo te escribo. El tiempo ha pasado y ha ido dejando su huella. Sí, la verdad es que por fin ha llovido…  ¿qué puedo decirte de nuevo cuando tú ya ves dentro de mí los pequeños recovecos que esconde mi corazón….? Por fin escribo de nuevo; por fin de nuevo, me apetece compartir.

 

Hablo contigo Mario, tras haber compartido un año con la nueva Señorita Crespo. He descubierto que el individuo puede encontrarse en distintos niveles de comprensión o estadios, uno no madura por igual en todos los sentidos. Es decir, sus transiciones son diferentes, uno no tiene la posibilidad de transitar en bloque, porque en realidad no somos un bloque, por un lado somos un poco Susana, por otro Su, por otro Susi, por otro señorita Crespo…. Además de todos los elementos que influyen en él, como las hadas, los Marios, Los Reyes y Reinas….Pero el individuo se mueve en múltiples ámbitos y no todo ha madurado igual, pero es cierto que he transitado personalmente junto a un mundo de sueños y pesadillas.

 

He compartido contigo Mario y con una ninfa grandes momentos de reflexión, autorreflexión, aprendizaje, comprensión…. Que han caminado a mi lado, ayudándome a crear una nueva sinfonía. Una sinfonía que tiene unos sonidos más agudos, otros más graves y de uno a otro hay una gran variación… pero lo  importante es que al final suene una bonita música, pero sobre todo que aquel que la toca sepa cuáles son las notas y le gusten su armonía. Pero todo resulta más complicado cuando hay demasiada puertas abiertas, unas están de par en par, otras entornadas, otras, solo se ve un poco de luz, en otras solo hay algunas notas…pero el problemas aumenta cuando hay corriente en ella, es ahí cuando el equilibrio transicional es altamente inestable.

 

He aprendido que cada uno tiene una manera de conocer el mundo y una motivación para conocerlo y comprenderlo que no tienen por qué tener  nada que ver  con la mía, y que no todos me tienen que comprender. Pero lo que sí creo es que es  importante ser consciente del cambio tan cualitativo que se aprecia cognitivamente una vez que sabes llevar a cabo un aprendizaje colaborativo. El problema comienza cuando tus niveles están totalmente en ámbitos distintos, con motivaciones distintas, transiciones distintas… eso hace que trabajar o intentar trabajar colaborativamente con alguien que no esta acostumbrado a hacerlo y no alcance a comprenderlo, desarrolle algo que no tiene nada que ver con la imagen que tenías de partida en tu interior, pero a pesar de eso, es importante, algo ha empezado a cambiar. Lo único que mi papel no debe ser el mismo con esa persona, la tengo que guiar a ello desde lo que yo se y como lo se pero desde otro nivel de comprensión.

 

El compromiso ha sido fundamental para poder avanzar hacia un camino de aprendizaje. Mis motivaciones han sido diferentes en función de cada situación, pero también en función de para qué y  con quién. En nuestro reino de hadas, lo importante era compartir cuanto teníamos, ser nosotros mismos, y ser en los demás. Pero nos encontramos con otros personajes que impedían que volásemos juntos con otros personajes de leyenda porque su compromiso,  motivación, etc. eran totalmente diferentes. Pero lo más grato ha sido descubrir alguna pequeña abeja que no quería dejar de hacer miel, y descubrir junto a ella el gran banquete de dulces que nos permitimos al final.

 

A Mario, a la ninfa y a mí, el aprendizaje colaborativo nos cambió y nos hizo ver un mundo muy grande que se escondía y no conocíamos, nos había cambiado para siempre aunque en ese momento no nos dimos cuenta. Fue cuando nos encontramos de nuevo cuando aprendimos a conocer lo que nos había sucedido. Fue cuando empezamos a caminar juntos cuando el mundo paralelo de las hadas nos sorprendió con el mundo de nunca jamás, del que solo salimos con la ayuda de campanilla para traer a más personajes de un mundo de ensueños.

Con todo mi cariño a quienes comparten mi pequeño mundo mágico.

¿POR QUÉ HACER EL DOCTORADO? Meditaciones de una transición posmoderna encubierta en conocimiento

¿POR QUÉ HACER EL DOCTORADO? Meditaciones de una transición posmoderna encubierta en conocimiento

Hace no mucho me hacían esta misma pregunta y Aunque parece una pregunta sencilla creo que empezar un doctorado es algo más que estudiar, ampliar conocimiento, y por lo menos en mi caso lo siento así. 

Uno de mis últimos acontecimientos vitales, ha sido la toma de una decisión, “hacer el doctorado”. Pero sinceramente, ¿de dónde empiezan estas inquietudes?..... ¡¡¡uffffff!!! Pues de “allá por el medio evo… después de inventarse el huevo… “, estuve  investigando en un laboratorio del CBM y he de reconocer que mucha gente de allí me aportó mucho más de lo que jamás se imaginarían… las ganas de establecer una relación con el mundo científico y por lo que es a veces menos evidente, aprender a amarlo con sus fortalezas y debilidades. 

Ellos me aportaron un contacto directo con el conocimiento, su implicación y por supuesto, la participación en la comunidad científica. Por aquel entonces, se removieron en mí algunas lagunas que hasta ese momento estaban en calma. Me empecé a cuestionar aspectos como ¿podría yo participar de esa comunidad?, ¿aportaría algo interesante?, ¿me sería de utilidad?.... Tantas preguntas que aún a día de hoy no tienen respuesta y ni siquiera se si las tendrán algún día.  

Pero sí estaba segura de una cosa, yo podría aportar algo de una forma u otra a esa comunidad que en realidad todos constituimos. Para algunas personas les es suficiente con resolver las incógnitas de su vida cotidiana como puede ser mantener una conversación, comprar el pan, hablar en público, ir en metro….etc. Para otras por el contrario, sus propias investigaciones y tesis se encuentran en el día a día, en ver cómo mejorar la motivación en un alumno, o cómo hacer que su clase de matemáticas sea más dinámica, etc… Y otras personas necesitan ir más allá. Necesitan quizás dar respuesta a las preguntas que se generan de la propia existencia, de su propio ser, de este modo ellas encuentra las respuestas a su día a día. Respuestas que surgen de lo cotidiano y van a lo “metacotidiano”. Respuestas que generan más preguntas, dudas, exigencias, incertidumbres…. Tantas y tantas incertidumbres…. 

Después de todo, el significado que le doy a mi doctorado es algo personal e intransferible y toma el significado que en realidad yo le quiera dar. No es algo tan trascendental, o sí, si en realidad supone una TRANSICIÓN. En mi caso una transición cognitiva, y como es de esperar éstas son tan significativas e importantes que nos generan miedos, dudas, desconsuelos, temores, inseguridades, etc.… Pero como tal transición, al final se resuelve, como ocurre con los ritos de las tribus cuando se hacen adultos.  

En definitiva, cualquier transición individual que incluye aspectos emocionales, físicos, psíquicos… es lo suficientemente importante como para dedicarle tiempo, aunque parece que en la era de la posmodernidad esto ya no se pueda hacer. Una transición sirve para abrir más puertas. Se dejan atrás unas, pero se abren otras más grandes. Confío que el doctorado que realice me ayude a conocer, aprender, aportar, participar de la comunidad científica…, pero además estoy segura que supondrá un cambio cognitivo, tanto cualitativo como cuantitativo. Por que no decirlo…. Será mi transición cognitiva más relevante. 

ARRANCANDO MOTORES!!!!

El transcurso del verano ya queda en un enclave del pasado,

y las alegorías del futuro en una pequeña parcela apenas se han olvidado.

El tiempo, otra vez de nuevo ha pasado,

y quizás algunas transiciones apenas han comenzado.

Con esto quiero dar de nuevo la bienvenida a mi Blog a todos aquellos que comparten de una forma virtual su yomás íntimo bajo una máscara cibernética.

¡¡Saludos a todos!!

QUERIDO PROFESOR, NO TENGO DIFICULTADES DE APRENDIZAJE, SÓLO SOY UN ALUMNO

QUERIDO PROFESOR, NO TENGO DIFICULTADES DE APRENDIZAJE, SÓLO SOY UN ALUMNO

 

Querido profesor que me acompaña anónimamente a lo largo de la carrera, pero que no es ajeno a mi formación como individuo y mucho menos cuando ya casi soy una  profesional de la psicopedagogía.

He pasado mucho tiempo sentada escuchando todo aquello que me querían enseñar, transmitir, adiestrar, imponer… y creo que ya llega a su fin esta forma de pretender que mi formación sea para una simple futura empresa, o para adecuarme a lo que busca el estado con sus funcionarios, ¿qué es lo que tu buscas en mi? Así es como yo te responderé a lo que yo busco en ti. Yo simplemente se que necesito más.

A lo mejor te sorprendo diciéndote que soy un individuo, una persona, una alumna, pero que además soy compleja y única, a pesar de que pueda parecer ostentoso. Aplicas estrategias de enseñanza que se han investigado en grupos numerosos, con metodologías plenamente correctas y que se acercan a una comprensión del grupo, pero todo mi grupo de clase no se puede comparar a mí, yo soy yo. ¿Dónde queda mi individualidad?, ¿Dónde queda mi propia expresión? , ¿No es eso lo que buscáis que hagamos? Pues entonces, no tiene sentido darme una metodología o un programa que probablemente no funcione bien e igual con todos. Lo que le sirve a uno, no nos sirve a todos. Probablemente a mi no me llegue lo relevante de la misma manera que a otro.

¿De que te sirve conocer y esforzarte por saber todas las dificultades que presento para alcanzar ciertos conocimientos? Si no te adaptas a mi, me describes por lo que carezco, no por lo que tengo.

No soy un objeto, aunque me trates como tal. Si no me consideras como una persona potencialmente capaz de llevar más allá los conocimientos, de entrada, ya no partimos de lo mismo, ya estoy por debajo de una persona con capacidad de pensar, ¿tu lo tienes?, entonces ¿por qué yo no?

Si quieres que sea útil tu proceso docente conmigo, tienes que hacerme ver que eso que me enseñas me será de utilidad, sino, ¿Por qué intervenimos? ¿Por qué enseñamos?

 

Los alumnos necesitamos una nueva forma de entendernos. En realidad soy un científico que me enfrento a la vida desarrollando cimientos y probando hipótesis desde el mismo momento en el que nacemos. Probamos, experimentamos…. Según los datos que obtenemos vamos variando nuestra conducta y modifica nuestros presupuestos teóricos, ¿esto no es ciencia e investigación? Ya se cómo funciona, simplemente, ayúdame a hacerlo en otros ámbitos de mi vida, ayúdame a aplicarlo en la ciencia.

Tu conducta como profesor es en sí misma una comunicación, una confirmación o desconfirmación de los puntos de vista ajenos sobre nosotros mismos, o una solicitud de confirmación o desconfirmación. Cada vez que interactúas conmigo, tu conducta verbal o no verbal está diciéndome lo que crees de mí, lo que esperar de mí, lo que crees que seré y haré… y en muchas ocasiones ese lenguaje es contradictorio con lo que dices. Con tus acciones dices más que con tu propio lenguaje, y en muchas veces hace que modifique mi propia conducta adecuándola a la tuya, de esta manera, cuando esperas poco de mí, yo actúo esperando poco de mí. Necesito que mi conducta como estudiante, investigador y científico en potencia, sean validadas por un supuesto punto de referencia como eres tu, profesor, sino me refuerzas, optaré por elegir aquello que me refuerces, generas atribuciones que se contradicen con mis conductas. ¿Por qué lo tengo que hacer mal expresamente?

En realidad, no verás en mi señales que te indiquen cómo tienes que enseñarme, si no que deberás de pararte ante mi, invitarme de un modo estructurado a que explique mis puntos de vista sobre la vida, mi relación con los demás… factores que inciden sobre mi aprendizaje más de lo que tu puedas hacer. No te limites a enseñarme a mi, enseña a mi contexto, enséñame a controlar el medio en el que me desenvuelvo… enséñame a ser científico de mi contexto. Quizás así, vea útil lo que me estás enseñando, si veo que me sirve para algo, lo podré aplicar.

En ocasiones, no me interesa demasiado aprender, ¿Por qué no me preguntas y eres sensible a lo que necesito?, ¿tienes miedo a secundarizar la enseñanza universitaria?, ¿tienes miedo a confundir tus conductas verbales y no verbales? Lo queráis o no, formáis parte de nuestra vida, ¿Por qué la queréis complicar negándonos nuestro potencial?, ¿tenéis miedo a que oculte el vuestro? ¿Por qué generáis profecías autocumplidas?

Cuando analizáis qué pasa dentro  de vuestra aula, no quiere decir que sepáis lo que realmente pasa, simplemente describís lo que observáis, pero ¿no son indicios de otras cosas?, ¿no son pistas de vuestros alumnos?, si no vamos a clase, ¿no veis más allá de que no queremos?, ¿eso es un síntoma de enfermedad o una patología?, ¿quién es el virus o agente causante?

Intento comprender mi realidad circundante simplificándola o comprendiéndola mediante mapas mentales, mapas sobre todos mis contextos y por supuesto sobre todos mis aprendizajes. Aprendizajes a los que uno mediante nuevos mapas a los que ya tengo de mi realidad. Tú como profesor tienes dentro de mi un mapa, ocupas un lugar, y viceversa. En ocasiones esos mapas no convergen  porque chocan con la desconfirmación conductual sobre uno mismo con respecto a los demás.  Tenemos que convivir e intentar unir esos mapas usando el lenguaje como mediador de nuestras conductas, para que no chirríen los engranajes de esos mapas, ¿Por qué no estamos al mismo nivel? ¿Soy tan torpe? ¿Tengo tantas dificultades? Intentas que mis mapas, se ajusten al tuyo, no dejas que los míos se ajusten a las dimensiones particulares de ambos. Generas hostilidad porque intentas adecuarme a tus constructos para confirmar tus expectativas, ¿y las mías?, probablemente no son las mismas que las tuyas… Estas proyectando tu Yo sobre mi YO, ¡¡¡pero si tenemos de entrada mapas diferentes!!!

Podemos resolver nuestras dificultades, pero para ello nuestro lenguaje debe cambiar, tenemos que generar ambos nuestros propios mapas de conocimiento… ¡¡¡démonos una oportunidad!!!

Entonces, tienes tantos modos de intervenir conmigo, en mi aprendizaje, como capaz seas de generar mapas con tus alumnos.

Cada uno de esos mapas lleva para mí implícito una manera de actuar, una forma de ser, una identidad. Por supuesto, dentro del aula tengo una identidad, identidad que ha de ser reforzada por ti, y que si no eres coherente, impedirá que me identifique como un alumno aprendiendo, como un científico en proyecto.

Dentro del aula tengo que generar mi propia identidad y si tengo dificultades será más complejo generar mi propia identidad.  El yo que ves reflejado dentro del aula y que es con el que tienes que converger, es una unión entre la información que me he generado como mi ideal de alumno y mi Yo en valores, principios, y se proyecta un yo real dentro de tu aula. Este es en definitiva, un personaje de rol. Un personaje en una escena educativa y que tiene como poderes sus mapas, sus conocimientos, saberes…. Y con ellos tiene que superar la gran prueba que le ha puesto el Master del juego de rol, superar su asignatura. Entonces ¿cuándo ponemos en común nuestros Yoes, nuestros mapas? De esta manera, tenemos misiones distintas dentro de un mismo juego de rol, que en muchas ocasiones es estático y se convierte en un juego de mesa… con muy pocos participantes…. ¿Por qué no quieren jugar mis compañeros, tus alumnos? ¿Pero estas jugando tú, querido profesor? Jugamos con desventaja, porque si asumo riesgos, mis consecuencias se ven reflejadas en mi mundo real, en mis calificaciones… en la evaluación… pero si estamos en un juego de rol, ¿no corremos todos riesgos cuando echamos los dados? Sí, pero Mi coste es prohibitivo, lo tuyo una burda moratoria.

 

Tu eres quien elegirá el mundo donde jugar, el tipo de dados, el coste de cada batalla, la deuda por cada copa de vida… ¿diriges o codiriges?

Si tu, Master, creas un juego donde no sienta que mis costes por errores sean elevados, donde puedo comprometerme a jugar contigo (no sin tí), donde pueda generar mi propia identidad, donde esa identidad me lleve al autoconocimiento; al final podré saber dónde puedo usar la magia, cuándo, dónde, cómo, con quién,… habremos creado nuestro mapa dentro nuestro mundo real, seré más científico y autónomo que antes, seré más como quiero ser, veré más como soy y en qué me he convertido. Déjame que mediante la práctica genere mi aprendizaje permanente, y aunque sea difícil la magia hará que las cosas sean desafiantes pero no insuperables.

Nuestro juego de rol se ubica en la era posmoderna, ¿me enseñas desde la posmodernidad?

El aprendizaje es un acontecimiento social e interactivo, como nuestro juego de rol, donde el dialogo es esencial al proceso de aprendizaje, ¿dialogas o impones? Ese dialogo, con su lenguaje generará en mí conocimiento. Dame un espacio conversacional y generaré en mí los cambios que deseas. Pero no todos tus alumnos somos iguales, no siempre necesitamos el mismo diálogo, ¿no lo conviertes en un monólogo? Si quieres dialogar, te tienes que interesar por lo que yo me intereso, por mis intereses científicos, profesionales…Yo quiero ser autónoma, quiero ser quien indague en el mundo del conocimiento, donde pueda compartir mis diálogos internos con otros diálogos. Quiero generar nuevas preguntas que partan de otras preguntas…quiero ser el arbitro de mi conflicto.

En nuestro diálogos, ya sabemos que eres el experto de la materia, que eres el master de la partida, pero yo no te quiero ahí, frente a mi, te prefiero jugando en el mismo bando, donde sólo conseguiremos la piedra filosofal si compartimos las habilidades y conocimientos que tenemos todos, luchando contra el enemigo de la ignorancia y haciendo nuestra hazaña compartida. No necesito saber cada paso que tengo que dar para luchar contra los diferentes dragones de nuestro camino, no siempre serán iguales. Dame las claves para saber usar lo que tengo a mi alcance, para saber usar la magia, la lógica, el lenguaje… así no tendré miedo a cuanto se me avecina.  Así podré liberar la princesa que hay dentro del castillo, harás que el aprendizaje sea libre y competente, así quiero a mi princesa. Quiero compartir lo que he aprendido en mis batallas, que los demás tengan la oportunidad de ver como luchar contra sus dragones, pero quiero que ellos compartan lo que aprendan paralelamente, necesito ampliar ese diálogo a otras partidas de rol y quiero que los demás jueguen en la mía. Se que nunca se sabe todo sobre todo, ya no lo necesito. No quiero que te adelantes a darme la solución, el diagnóstico, la interpretación ni de lo que se me avecina, ni de cómo soy. Intenta verme más allá, igual que haré yo con lo que aprenda. Todas las respuestas están en mi, no en los demás, ¿tú no las tienes dentro de ti?

  

En definitiva, querido profesor, mis dificultades de aprendizaje son salvables, como lo son todas. Lo importante es concretar las particularidades de cada uno. Lo importante es la persona, sus dificultades, su contexto, su cómo y su por qué. No te preocupes por dar un nombre a lo que me pasa cuando no aprendo, sino ayúdame a aprender. Busca en mi lo que mejor me vaya, ayúdame a generar mi propio aprendizaje. Sólo partiendo desde las concreciones de un individuo seremos capaces de dar soluciones totales y no parciales.

Pero sobre todo, replantéate a ti mismo. Tienes que ser capaz de conocerte como profesional, como diagnosticador de tus alumnos, de sus dificultades, de sus habilidades y destrezas. ¿Qué dificultades puedo encontrar si el método es quien se adapta a mi y no yo al método?

Tu, conocedor de las nuevas tecnologías, ¿Qué mejor espacio de encuentro que la red? Un lugar donde puede reflexionar el mundo entero, donde puede uno abrirse al conocimiento globalizado. Yo me encargaré en un futuro como psicopedagoga de generar esos espacios de encuentro con mis alumnos, donde confluya en ellos como son de verdad, como es su ideal y como cree que es. Las dificultades de aprendizaje que tengan ellos les pude generar inseguridad, incertidumbre, porque se conocen con una identidad distorsionada en muchas ocasiones. Para ello indistintamente de las necesidades que le surjan, les acompañaré en un aprendizaje colaborativo, ellos buscan lo mismo que pueda buscar yo. ¿Por qué tú, profesor, no lo ves todavía?

 

Querido profesor, ya no te necesito como eres, te necesito de otra manera,. Solo quiero que me sirvas como punto de apoyo, yo quiero resolver mis problemas. Ya solo puedo decirte “dame un punto de apoyo y moveré el mundo”, mundo de magia, de hechizos y conjuros, donde los libros no siempre ocultan las soluciones, si no que las soluciones están dentro de mi, y yo soy parte de ellas.

Ya no necesito un profesor, necesito un ilusionista.

Querido profesor, yo no tengo dificultades de aprendizaje, simplemente soy un alumno convertido en semielfa que lucha contra los dragones del conocimiento en un mundo posmoderno de legendaria reflexión cibernética.

EN UN PEQUEÑO FRASCO DE CRISTAL CON OLOR A MAR

EN UN PEQUEÑO FRASCO DE CRISTAL CON OLOR A MAR

Aquí estoy, sentada con  mis compañeros, en un lateral del bar. Me paro y observo, veo las risas, las alegrías, los miedos y por supuesto la melancolía  que inunda el aire porque en definitiva este es nuestro último día de clase. 

Sí, desde hoy es el comienzo del fin, del fin como individuos dentro de un grupo, del fin del grupo de 5º de psicopedagogía, del fin de una etapa de aprendizaje. Pero en el fondo es el comienzo, comienzo del grupo fuera de las cuatro paredes, fuera de la soledad del aula, fuera de un contexto de aprendizaje, pero fuera como un individuo sólo y a la vez acompañado por su grupo. Se abre ante nosotros nuevas perspectivas de trabajo, de ilusiones y cómo no de aprendizaje.

En realidad, no dejamos nada atrás, tenemos la mochila cargada a nuestras espaldas de todo aquello que nos ha acompañado, lo bueno y por supuesto, lo malo.  

Pero aquí estoy de nuevo, sentada viendo a mis compañeros, profesores, amigos… intento guardar este momento en mi memoria y almacenarlo para la posterioridad, sí ya lo tengo, lo he conseguido… 

Cierro los ojos y les veo, ya se donde esta cada uno situado, ya se con quien habla… ya lo tengo...

Lentamente tomo aire para captar los aromas, es más difícil, confundo los olores de comida que me vienen de la tapa de lomo con queso y lo añado a la cerveza, refrescos, al calor, a tierra seca sin resquebrajar por las altas temperaturas, y tímidamente, reconozco los perfumes de mis compañeros, cada uno diferente y singular, cada uno como es y ha sido a lo largo de este mar… 

Veo, huelo y siento, siento el calor de mis queridos compañeros. Su emoción, su pena y su alegría, siento en mí su ello. 

Ya no queda tiempo…. Se escapa, se marcha… se fue… Sólo queda guardar en un pequeño frasco de cristal toda esta explosión de vida. Cogo el más pequeño que tengo, el más transparente y lo guardo todo dentro, guardo la imagen, los sentimientos, los olores, los colores, la vida, nuestro mar… en realidad he exprimido la vida y he extraído su esencia de un momento fulgurante en el universo. 

Llegó el momento, lo tapo y precinto  con un bello tapón de cristal. En el cristal podré mantener durante más tiempo su esencia y podré mirar a través de él sin perturbar lo que en él se esconde.  

Ya sólo queda almacenado en el recuerdo, sólo queda almacenado en un frasco de cristal con olor a mar.   

A mis compañeros y profesores.

Basado en “El Perfume” de Patrick Süskind

EL ILUSIONISTA

¡¡¡¡Señoras y Señores!!!!  ¡¡Pasen y vean!! No se queden fuera ante el ¡¡gran espectáculo que hoy tendrá lugar en la pista central!  Con todos ustedes…. ¡¡¡¡El gran mago e ilusionista de las matemáticas!!!! 

Como cada día que tiene lugar el gran espectáculo de las dificultades de aprendizaje… sólo sabes qué tendrá lugar en la pista central, pero nunca en las secundarias, o ¿debería llamarlas también centrales 1.2.3? Pero ¿en realidad sabemos lo que tiene lugar en la pista central? O ¿son tan sólo ilusiones e imágenes de lo que es en realidad?, y aquello que ocurre paralelamente en las otras pistas ¿son reflejos de una realidad? 

Pero eso sí, como espectador que ha pagado previamente su entrada, se puede uno sentar, pero no sólo tiene que observar, debe y tiene que participar de lo que allí ocurre, tú observador privilegiado empiezas a ser un participante del espectáculo que esta teniendo lugar ante tus ojos. 

En esta ocasión, el centro son las matemáticas, o…. ¿es cómo comprendemos el mundo que hace que tengamos dificultades en la comprensión?, ¿o es lo mal que explican los profesores de la universidad?, ¿o es el fracaso mismo de la universidad del futuro? o ¿es lo difícil que fueron para nosotros las matemáticas?..... Como cualquier buen show y por qué no película de aventuras, nuestro aprendizaje se convierte en una convergencia de significados con un único rumbo que sólo el ilusionista es capaz de predecir, ¿o no? 

Pero me siento y reflexiono sobre lo que allí ha tenido lugar y observo que:

-          Hemos resuelto problemas aplicando conceptos que ya teníamos y que nos ayudan a desenvolvernos en la vida cotidiana y más aún en la vida científica.

-          Hemos aprendido conceptos nuevos y los hemos razonado, dándoles importancia a aspectos subyacentes. Hemos explicado la estructura de los conocimientos y hemos comprendido-construido y no sólo hemos ejecutado. (como pasa en la enseñanza de las matemáticas como decía Brownell), sin seguir un método de aprendizaje pasivo, repetición, acumulación, memoria…etc.  

Cuando estamos involucrados en el maravilloso desarrollo de una clase estamos procesando la información matemáticamente, porque no aprendemos por repetición, sino mediante el aprendizaje de las reglas y los procedimientos, además no nos interesa el resultado, sino, los mecanismos cognitivos y el análisis de los posibles errores. 

De la misma manera hemos tenido en cuenta la secuencia evolutiva de nuestro aprendizaje dentro del grupo del aula, hemos construido entre todos una comprensión del conocimiento lenta y gradualmente; hemos ido de los concreto de cada caso a lo abstracto y general de las dificultades de aprendizaje expuestas en clase; hemos tenido actividades concretas, casos reales… 

Hemos construido nuestra clase de matemáticas de manera activa, en la que cuentan nuestros conocimientos previos, conectándolos con los nuevos, hemos aprendido dos tipos de conocimientos: declarativo (conocer qué dificultad tiene este chico), y procedimental (saber cómo ayudarle a superar su dificultad). Hemos automatizado procedimientos. Como no, hemos aplicado conocimientos a diferentes contextos (personas, entornos, cuentos, ciencia….), hemos ido de lo cognitivo a lo metacognitivo, hemos aprendido de los errores que teníamos siempre, y sobre todo, se ha tenido en cuenta nuestros intereses y motivaciones. 

En definitiva, PASEN Y VEAN UNA CLASE DE NO MATEMÁTICAS. O mejor dicho, pasen y vean como dar matemáticas sin darlas, sino viviendo los procesos que tendremos que aplicar.  

Pasen y vean al mago de las ilusiones que hay detrás de una realidad. Pasen y disfruten de una No realidad. Como cualquier buen ilusionista el profesor dentro de su escenario es capaz de hacerte ver y creer lo que él quiere que veas y creas. Quizás cuando conozcamos el secreto de cómo hacerlo sea menos impresionante, igual que ocurre cuado conoces el secreto mejor guardado de  los trucos de magia…. ¿Pero hay alguna forma mejor de aprender la base de las matemáticas? Quizás ellas se esconden detrás de toda la realidad  que nos rodea pero aún no sabemos verla. 

Quizás el secreto es ser el gran ilusionista de la realidad educativa que sólo unos pocos profesores privilegiados, son capaces de acercar a sus alumnos, que nos hacen vivir en un espejismo  como en un truco de magia. Y ¿esto es no aprender?

De nuevo....

Desde el  presente se conoce el futuro,

desde el pasado se entiende el presente.

Porque al fin y al cabo,

todo es aprendizaje y refrente.

SUSANASDS